Nudo en la garganta. Te vuelvo a tocar.
Estas teclas juntan telarañas desde la última vez que escribí. Hoy no es inspiración. No es felicidad.
Mojando cada letra con lágrimas saladas, hoy digo que no sé lo que es. Dudé, dudo.. pero mañana yo sé que no va a ser. Mañana diré lo que atrás de la duda siempre oculté.
Años y años de guerra, contra una mentira que nos convenció hasta a nosotros mismos. Hipocresía y miedo. Siempre te demostré que te amé, pero nunca lo suficiente para convencerme a mi misma.
Toda la gente nos decía lo que no queríamos ver y lo que hoy anhelamos a que vean de nuevo. Toda la gente nos decía la verdad que al fin desmentimos. Las típicas frases. Me celaste y te celé. Me lloraste y te lloré. Tanto tiempo de distancia que hoy me sigue emergiendo en el centro, sigo llorando por todas las noches en que no te tuve, pero era lo suficientemente orgullosa como para tratar de hacerme creer de que lo que había pasado nunca me había afectado.
Te lastimé y te maté por dentro... te reviví y te sané de nuevo.
¿Cómo puedo yo olvidar todo la vida que creaste en mi?¿Cómo puedo yo olvidar cuando me sacaste de tantos pozos y me rescataste de tanto vacío gris?
Hoy me preguntás y te digo: Sí.
Hoy no me importa lo que digan los demás. La gente quiere y cuando lo tiene ya no lo quiere más. Nos querían unidos.. y ahora no. Lo único que va a contradecir la segunda oración anterior.. soy yo. Porque yo te quise, te tuve y te quiero aún más.
Todo lo hecho lo volvería a hacer, sin dudar. Me quemaría a cuerpo completo por volver a verte volar.
Hoy no me importa que digan los demás. Que nos envidien, que comenten y que nos llenen el ego cada día más.
Al fin creo que una cosa hice bien: no dejarte ir de nuevo. Porque eso es lo que voy a hacer, quedarme hasta que decidas amarme otra vez.
Solamente me iré cuando me digas que ya no me querés. Solamente me iré cuando vea que te enamoraste de alguien más y ya no tenga espacio en este tren.
Solamente me iré cuando me eches y me digas que no me necesitás más.
Egoísmo.. no quiero que alguien te robe el corazón, no quiero tu felicidad y que otro cuerpo te brinde calor.
No quiero dejarte ir. No quiero esperar a que los planetas se alineen o que otro eclipse se vuelva a salir. No quiero esperar otro año bisiesto o que el invierno deje de enfriar. No quiero esperar a que las etapas tensas se terminen. Nací para luchar. Quiero el hoy y el ya. Que el mundo vea que nadie nos puede derribar, que podemos llorar y soñar, juntos sin nadie más.
No quiero dejar de decirte cuánto te amo. No quiero dejar de demostrarte todo lo que importás en este camino.
No quiero compartir tu corazón, tu alma ni tu cuerpo. No quiero que sientas por otro ni más ni menos. Quiero ser yo. Quiero que seamos dos, y sí.. soy tan débil que no pude aguantar, porque me proyecté el futuro y no me voy a arriesgar.
"Nunca te olvides que te amo" es la frase que te regalé. Por eso yo sí me voy a ir.. cuando me digas que no me necesitás más ni quieras más de mi.
Stay Freely
Te conocí en llamas sin saber cómo te llamabas. Impulsados por una gran misión, cada uno interpretando su rol.
Me juzgaste sin siquiera conocerme, y al verte no presté mucha atención, si fue causa o casualidad. Creo en el destino, nada es por azar. Es la escena que intriga, es el punto de partida. Es tan fuerte, puedes sentirlo. Somos eso que siempre imaginé.
Estamos cara a cara, sé que hoy te caigo mucho mejor. Vuelvo a intentarlo, te alejas del pasado, y ahora es cuando el motor comienza a andar otra vez.
Impulsados por una gran misión, cada uno interpretando su rol.
Infierno 18
¿Venís a pedir perdón por desaparecer? ¿Por irte sin despedirte, por marcharte sin dar avance? Quedate tranquilo, ya me acostumbré. Cada vez duele menos que la última vez.. pero se siente.
La apuñalada de tu adiós, el golpe en la cara al verte la espalda... irte y jamás regresar. Nunca cuando te necesito acá, junto a mi respiración, junto a mis latidos y cada paso que hemos compartido. Tantas historias, tantos recuerdos que se esfuman con el viento. No, ya me acostumbre... a volver a extrañarte otra vez. ¿Por eso te disculpás y lo sentís? No lo hagas. No hagas promesas que no vas a cumplir ni asegurarme cosas que sabés que no van a suceder. Si todo sigue así, tan gris.
Ya no sé como caer, si con la cabeza o con los pies. Siempre duele de una manera diferente, pero sí... pesa. Como lastima el verte partir. Siempre con el efecto boomerang. Vas y venís, una y otra vez. Con las mismas palabras pero en tiempos diferentes, ¿acaso no es lo mismo?, si siempre me vas a dejar partir. Entonces, no me trates de la que hace las cosas mal si sos vos el que me dice tres piropos y luego se va, dejándome así, con el corazón en la boca y la locura en las manos. ¿Cómo puedo yo estar feliz si me caigo a pedazos?.
Quisiera saber que es lo que soy... que aporto en tu vida, si soy importante o solo fantasía. Pero ya sé, por ahora nada más que creer. No te preocupes... ya me acostumbré.
Fuerza y estabilidad.
Decidiste seguir al mundo y pelear contra todos con un motivo claro: nunca despertar del sueño que jamás empezaste a soñar. Mirando sin mirar, escuchando sin escuchar.. con las manos abiertas, listas para recibir el consuelo. ¿Qué más podrás hacer cuando te enteres lo que al fin entendí? Lo más claro, y lo más grande.
¡Cuánto amor habita en mí! Cuánta fuerza y estabilidad, cuánta alegría y cuánto odio, cuánta esperanza por los sonidos sordos. Siempre amagando a caer.
Con arco y flecha, bien preparada, bien guerrera... no hay que dejar que pasen por encima de uno. Nunca. Siempre frenando las bañas con el pecho, de frente. La pena y el dolor son el compromiso que debemos aprender a romper.
¿Tu serás la luz que me ilumina, el cielo que jamás podré tocar...? ¿Serás lo que creía inexistente? Lo más claro... ¿o lo más grande?.
Y como el Fénix, renaceré de tus cenizas.
En este pequeño mundo jamás sabremos que está bien, que está mal. Con sólo una pequeña sonrisa nada se arreglará. Siempre pedir más, más y más.. no es sano. Siempre se acaba y no es suficiente. Deja de ignorar lo que te rodea y presta atención. Lo que está pasando es grave; los pájaros se te volaron. No intentes ir en busca de ellos, se que jamás podrás atraparlos.
Al borde del acantilado, saltando y bailando, como si no te fueras a caer. Por favor.. nadie te espera, ya. Ni yo.
Con la expectativa de siempre tenerme atrás, hay querido... eres tan inocente. Me senté al lado tuyo cuando estabas llorando por los rincones, y jamás lo supiste. Lástima: ya no puedes decirme que sentir.
Abre los ojos como los abrí yo, afuera aguarda el mundo real y ya no lo puedes ignorar más. Te viste como yo, hiciste como yo, y aún así, sigues sin poder decirme cómo sentir. Soy una. Soy yo. Ya dejé de ser una marioneta y dejé de pedir cada vez más. Sigue el ejemplo.. deja de jugar.
Disfrazar el mundo no hará que las cosas sean diferentes, no hará que la gente no sepa.
Deberías cerrar la boca, ya ni una palabra es coherente y no me puedes decir qué sentir ni a quién curar. Al final de cuentas, la verdad siempre saldrá a la luz.. si, lo hará.
Como un rey león encadenado, esta vez no te dejo entrar en mi arco de fuego. Dices que he cambiado, que ya no soy como antes y que los planes no son los mismos.
¿Cómo? Si todo lo que ves es a ti, y tienes que creerme, dejaste de ser el santo de las mil mujeres. La máscara al fin de resbaló y que se baje el telón no significa que nadie te haya visto.
Es de la manera en que lo veo. La próxima vez que me apuntes con el dedo, piensa bien, no querrás verte en un espejo y caer en la cuenta de lo que te has convertido.
Lo siento tanto, ya no es lo que fue. Sigues encarcelado en ti mismo, y yo.. ya no me puedes decir qué hacer. Ya no me puedes obligar a amar o sanar.
Sólo quería decirte que estoy bien. No puedo decirte que estoy triste al verte ir, porque no lo estoy. Sólo para que sepas, he renacido, y no fue por vos.
Dejé la máquina de escribir en busca de un nuevo objetivo, de un nuevo horizonte que me inspire para componer y seguir. Días y días pasé sentada en frente del anaranjado ocaso para no permitirme recordar nada, absolutamente nada. Me gustaría que mi cabeza tenga un botón de "restart", así dejando todas las penas y malestares atrás.
Pero no... para nada, porque gracias a todo eso, a la porquería que puede llegar a ser el mundo, hoy estoy más fuerte que nunca.
Luchadora sin armas, solamente con el torso semi-desnudo para enfrentar a cualquier cosa que me quiera atravesar. Hoy admito que volví a tropezar con aquello que una vez pensé que eran obstáculos temporarios. Destrozando mi esperanza y confianza, apuñalando en mí la fe de creer, sigo de pie aunque las lágrimas caigan por mi rostro volviendo mi piel en frágil cristal.
Río y lloro cuando me acuerdo de esas tres palabras que son tan falsas como billete de siete pesos: Vos y yo.
¿Fue un error haber vuelto a creer? ¿Cómo sé yo que no va a volver a pasar? Un manual de instrucciones de cómo funciona tu corazón o una guía con consejos sobre cómo tengo que tratarte para no perderte. No, dejate de joder.
¿Cómo es que te sigo recordando y no olvido todas esas mentiras que me hacías vivir y sentir? ¿Cuánto más tengo que esperar para que el reloj de arena termine su recorrido así puedo quedarme congelada en el tiempo, dejando que mis heridas paren de sangrar y al fin sanen?
No me digas que sentir, no me digas a quién curar. Ya no sos bienvenido en mí.
No importa, ya voy a encontrar a alguien como vos. No te deseo nada más que lo mejor, lo único que ruego es que no me olvides, porque yo jamás te olvidaré. Sé que el amor a veces perdura y que otras veces duele.
El tiempo se nos pasó volando... sin vernos las caras, sin sentir el calor de la piel cuando se rozan entre sí. No importa, para mí no está terminado, pero ya encontraré a alguien cuyas palabras que salen de su boca sean tan puras como el agua, que cada acto que haga para conmigo se sienta como si volviera a nacer, si volviera a vivir... alguien que al fin pueda darme lo que vos, desgraciadamente, no pudiste.
Ya no me podés decir que sentir, no me podés decir a quién curar. Aprendí a hacer las cosas sola y ahora es mi turno de despedirme, diciéndote adiós; y nos volveremos a encontrar.
No busques.
No busques detalles a este amor, no finjas en darme una ilusión. Solo decime que no quieres estar conmigo otra vez, ya no seré yo la que sufra en el amor de nuevo.
Te conocí y me quedé con la boca abierta, te tenía de la mano y decía “¡Mujer, despierta!”. Eras un sueño y yo con los ojos abiertos, eras mi río en medio del desierto. Y no creía que yo te tenía, que eras mío y que nunca te irías. Eran perfectos hasta tus defectos, pero lo que haré creo que será lo correcto...
No quieres dar más: estás, pero no estás. Haces problemas, eres indiferente. Olvidaste nuestro lema “vos y yo, juntos, por siempre”. El tiempo duele, desgasta nuestro lazo. Prefieres ver la tele, que darme un abrazo. Ya no es lo mismo, hasta tus besos se resbalan. No hay positivismo, peleamos en la sala. Te amé con todo lo que tenía, y no fue suficiente. Ya no eres mi futuro, te vas de mi presente. Hasta te da igual, si nos peleamos por algo tuyo. Pueden pasar los días, y no me hablas por orgullo. ¿Dónde quedó aquel hombre? No lo encuentro. No sé cómo pasó, y no digas que no. No sé si desperté, o el tiempo te cambió.
Hoy me retiro con la mirada para abajo, yo nunca cambié y a vos te costó trabajo. Ya no me hablabas, no me contestabas. Ya no me buscabas, y yo no te buscaba. Cambiaste, yo lo vi… No eras así.
Me enamoré de una persona diferente a la que creí. No busques detalles, no saques excusas. Peleas por todo, te enojas y no aflojas. Hasta ya no te pone la piel de gallina mis textos, ya todo te da igual. No prestas atención, ya no soy especial. No le demos tantas vueltas al asunto, solo decime que no es lo mismo cuando estamos juntos.
Hoy me despido, se agotó la paciencia. Mi corazón, rompió la sentencia. Te dejo los recuerdos, guárdalos con cuidado. En vos, ya no concuerdo… Seré de tu pasado. Lo nuestro se acabó, ya no hay por qué fingir. Ya lo decidí yo, vos no querés decir que no sentís como antes. Ya todo es gris.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

